Nasó
The Nazir — Sanctity, Asceticism and the Middle Path
The Sages debate whether the nazir — whose laws appear in this Parashah — is to be praised or not. The nazir is someone who voluntarily, generally for a set period, takes on a special form of holiness: he is forbidden to drink wine or any grape product, to cut his hair, or to come into contact with the dead.
In essence, the nazir renounces desire. Why anyone would choose this is unclear. Perhaps he sought protection from drunkenness, or to cure himself of alcoholism. Perhaps he wished to experience a higher form of holiness. Since he was forbidden from contact with the dead — even a close relative — he occupied a position similar to the High Priest (Cohen Gadol). Becoming a nazir was a way for someone who was not a Cohen to adopt behaviour befitting the priesthood. Some Sages argue that the juxtaposition of the nazir and the sotah — the woman suspected of adultery — suggests that some became nazirim to protect themselves from sexual immorality. Alcohol suppresses inhibitions and heightens desire.
There are contradictory views on whether becoming a nazir was good. On one hand, the Torah calls him "holy to G-d." On the other, upon completing his period of abstinence, he is commanded to bring a sin offering. From this, Rav Eliezer Hakappar Berebi draws the following inference: What is the meaning of "and he shall atone for him, for he sinned against the soul"? Against what soul did he sin? We must conclude that this refers to denying himself the enjoyment of wine. If one who denies himself wine is considered a sinner, how much more so one who denies himself all other pleasures of life. Therefore, one who fasts constantly is considered a sinner.
Rav Eliezer Hakappar thus mounts a polemic against asceticism in Jewish life. The holy figures of many religions — Christians, members of the Qumran sect — sought spiritual purity by withdrawing from the world, fasting, afflicting their bodies, and living in caves or monasteries.
Most striking is the position of Maimonides, who holds both views simultaneously. In Hilchot De'ot — the Laws of Ethical Character — he writes: "A person may say: desire, honour and other such things are bad paths that remove a person from the world, therefore I shall go to the opposite extreme. As a result, that person does not eat meat, does not drink wine, has no wife, does not live in a decent home, does not wear respectable clothing… This is exceedingly bad, and it is forbidden to choose this path."
Shabbat Shalom.
El Nazir — Santidad, Ascetismo y el Camino del Medio
Los Sabios debaten si el nazir (cuyas leyes encontramos en esta Perashá) debe o no ser elogiado. El nazir es alguien que voluntariamente, generalmente por un periodo determinado, acepta una forma especial de santidad: tiene prohibido consumir vino o cualquier derivado de las uvas, cortarse el cabello e impurificarse estando en contacto con un fallecido.
En esencia, el nazir renuncia al deseo. Por qué alguien podría elegir esto no está claro. Puede ser que deseara protegerse de la embriaguez o curarse del alcoholismo. Al tener prohibido estar en contacto con un difunto, incluso si se tratara de un pariente cercano, se encontraba en una posición similar a la del Gran Sacerdote (Cohen Gadol). Convertirse en nazir era una forma en la cual alguien que no era Cohen podía adoptar un comportamiento adecuado para los Cohanim. Algunos Sabios argumentan que la yuxtaposición del tema del nazir y de la sotá alude a que había personas que se volvían nazir para protegerse de la inmoralidad sexual. El alcohol suprime las inhibiciones e incrementa el deseo sexual.
Por un lado la Torá lo considera "sagrado para D'os". Por otro lado, al completar su período de abstinencia, se le ordena llevar una ofrenda de pecado. A partir de esto, Rav Eliezer Hakappar Berebi hace la siguiente inferencia: ¿Cuál es el significado de la frase: "Y hará expiación por él, porque pecó con respecto al alma"? ¿Contra qué alma pecó? Debemos concluir que esto se refiere a negarse a sí mismo a disfrutar del vino. De aquí podemos deducir que si alguien que se niega a sí mismo disfrutar del vino es considerado un pecador, mucho más aquél que se niega el disfrute de otros placeres de la vida. Por lo tanto, aquél que ayuna todo el tiempo, es considerado un pecador.
Rav Eliezer Hakappar fija así una polémica contra el ascetismo en la vida judía. Las personas sagradas de muchas religiones — cristianos, miembros de la secta Qumran — en su búsqueda de la pureza espiritual eligieron alejarse de este mundo, de sus placeres y tentaciones a través de los ayunos, afligiendo sus cuerpos y viviendo en cuevas, retiros o monasterios.
Lo verdaderamente destacable es la postura de Maimónides, quien sostiene ambas perspectivas. En Hiljot Deot, Las Leyes del Carácter Ético, Maimónides adopta la postura negativa: "Una persona puede decir: el deseo, el honor y otras cosas similares son malos caminos a seguir porque sacan a la persona del mundo, por lo tanto yo me alejaré por completo de eso e iré al otro extremo. Como resultado, esa persona no come carne, no bebe vino, no tiene una esposa, no vive en una casa decente ni viste ropa respetable… Eso es sumamente malo, y está prohibido elegir este camino."
Shabat Shalom.